La historia del emperador romano Calígula, que pasó de ser un hombre comprensivo y bondadoso a ser un tirano, quizá porque, incapaz de igualar a los dioses en el amor a los hombres, se sintió inclinado a alcanzarles en crueldad. (filmaffinity)
Comentario:
La obra muestra al emperador romano Calígula destrozado por la muerte de Drusila, su hermana y amante. En la obra, Calígula finalmente trama su propio asesinato.
En palabras del propio autor, en la edición estadounidense de su obra de 1957, la obra se resume en los siguientes términos:
Calígula, hasta entonces príncipe relativamente amable, se da cuenta cuando muere Drusila, su hermana y su amante, de que "los hombres mueren y [...] no son felices". Desde entonces, obsesionado con la búsqueda de lo absoluto, envenenado de desprecio y horror, intenta ejercer, a través del asesinato y la perversión sistemática de todos los valores, una libertad que finalmente descubre que no es buena. Rechaza la amistad y el amor, la solidaridad humana sencilla, el bien y el mal. Toma la palabra los que le rodean, les empuja hacia la lógica, nivela todo lo que está a su alrededor por la fuerza de su negativa y por la furia de la destrucción que conduce su pasión por la vida.
Pero, suponiendo que la verdad sea rebelarse contra el destino, su error consiste en negar a los hombres. No se puede destruir todo sin destruirse a sí mismo. Por eso Calígula desaloja a todos los que le rodean y, fiel a su lógica, hace lo necesario para armar a aquéllos que finalmente lo asesinarán. Calígula es la historia de un suicidio superior. Es la historia del más humano y más trágico de los errores. Infiel a los seres humanos debido a la excesiva lealtad a uno mismo, Calígula consiente en morir después de darse cuenta de que no se puede salvar solo y que nadie puede ser libre si es en contra de otros.